El miércoles 26 de mayo llegará el agitado final para los Delfino, los Van de Kamp/Odge, los Scavo y los Solís. Para quienes no reconocen estos apellidos, aclaramos que nos referimos a las familias de Susan y Mike; Bree y Orson; Lynette y Tom y de Gabrielle y Carlos. Todos ellos son protagonistas de una de las series distintivas de Canal Sony: Desperate Housewives.

Extrañamente, durante el transcurso de su 6° temporada, el personaje de Katherine Mayfair fue relegado de protagonismo y su lugar lo ocupó gradualmente el de Angie Bolen, quien arribó a Wisteria Lane con su esposo Nick y su hijo Danny, en un halo de misterio que se fue revelando en los últimos capítulos. Fue esta la historia más explosiva (los seguidores de la serie entenderán mejor el término) y la que promete una resolución inesperada, bien acorde a los atrapantes finales de temporada a los que la serie nos tiene acostumbrados.
 
Será Patrick, un ex novio de Angie y terrorista ecológico, quien la rastrea luego de casi 20 años de abandono y que la busca para vengarse por su partida y para recuperar a su hijo. Es evidente que nada se interpondrá en su camino, incluso un intento de asesinato a Nick Bolen, un ex agente federal que escapó con quien fuera su novia y su hijo, despojándolo de sus seres queridos. Esta secuencia de violencia y resentimiento no dejará exentos al resto de los habitantes de la ciudad, habituados a todo tipo de dramas familiares, y será Gaby la vecina y amiga a la Angie recurrirá por ayuda.
 
Y para seguir con los conflictos, Bree se ve extorsionada por el hijo que Rex Van de Camp tuvo varias décadas atrás, extramatrimonialmente. Convirtiéndose desde un apacible y educado empelado en un chantajista y aprovechador, Sam tendrá las cartas a su favor, aunque no sabe contra quién se está enfrentando.
 
Susan y Mike, quienes comenzaron la 6° temporada recuperando su amor y casándose frente a la alegría de sus amigos, y la ira de Katherine, atravesarán una muy complicada situación financiera debido a las deudas del plomero más atractivo del barrio, y debido a sus ajustes se mudarán de Wisteria Lane, hecho que indudablemente causará problemas a la pareja.
 
Lynette, por su parte, deberá lidiar con el famoso asesino serial que atemorizó a las mujeres del pueblo, y que casi mata a Julie, la hija de Susan y Karl (uno de los que se despidió de la serie en este ciclo). Embarazada y cerca de su fecha de parto, Lynette acogió a Eddie en su casa para ayudarlo, sin saber que era el estrangulador de Wisteria Lane. Ahora, su propia vida está en riesgo y no se sabe si podrán ayudarla a tiempo.
 
Para ver cómo se definen todas estas historias de las mujeres desesperadas más famosas de la televisión, habrá que sintonizar Sony Entertainment Television el próximo miércoles a las 23 para ver “I guess this is goodbye” (Supongo que esto es un adiós), capítulo que marca el final de un nuevo ciclo de una de las series más vistas en todo el mundo. El episodio se repetirá el domingo 30 a las 23. Más información en www.canalsony.com.
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Periodista. Amante de mi profesión y feliz de escribir para ABC Cultural.