Por tercer año consecutivo, una de las grandes actrices cómicas rioplatenses volvió a estrenar a sala llena una nueva temporada de su clásico espectáculo “ALGO sobre mi madre (TODO) sería demasiado”, dirigido por la misma artista y tomando como base los textos del libro editado en el 2000 que lleva el mismo título.

Una gran cantidad de bombillas decoran el escenario general, la humorista aparece en su camarín y, un minuto antes de salir a escena, recibe una inoportuna llamada de su madre que le recrimina lo que cuenta la humorista en su obra. Acto seguido a la ficticia conversación telefónica, Gabriela Acher sale a escena para dar inicio a su unipersonal, un monólogo en continuado que sólo se verá interrumpido cuando su madre vuelva a reclamar sus llamados; aún a la distancia.
 
Si bien en esta obra se resalta la relación hija judía-idishe mame, se sabe que universalmente las hijas se han rebelado contra sus controladoras y entrometidas madres, sin distinción de edad, raza, color o religión. “El día que yo nací mi mamá no quería que me cortaran el cordón umbilical para que no la dejara”, comentará durante su monólogo.
 
Su dicción, su presencia en el escenario y su forma de narrar las más desopilantes vivencias de su pasado, junto con su fuerte expresividad, son parte del encanto de su completa actuación. Por medio del relato de una serie de recuerdos y experiencias -en su gran mayoría relacionadas con su madre o con su propio hijo, pero siempre con la maternidad como centro-, la actriz encanta a la audiencia con sus frases memorables. Gabriela Acher mantiene el espíritu del humor femenino contemporáneo en las carteleras porteñas.
 
“Mi mamá ha hecho de la preocupación un arte”, admitirá, y agregará más ingredientes a esta fórmula cuyo resultado es risa y más risa. Las diferencias religiosas entre judíos y católicos; el affaire Lewisnky-Clinton; la comida; los límites; la culpa; el sexo; los nietos y las prohibiciones son algunos de los temas candentes que recuerda la protagonista sobre la relación con su madre. Sola en el escenario, la humorista es puro histrionismo, va y viene, habla, narra, monologa; simplemente, domina el espectáculo.
 
Hacia el final de la obra, se proyectan varios cuadros que evidencian la suba o baja de insistencia maternal respecto a temas urticantes como el matrimonio y los hijos. Como a lo largo de todo el show, una versión simpática del auto-castigo (consecuencia de un inculcado exceso de culpa) está a la orden del día. Las imágenes en continuado de los famosos personajes mundiales (Albert Einstein, Barbra Streisand, Mahatma Gandhi) atosigados por sus respectivas madres hablan por sí solas. Acto seguido, Gabriela Acher interpretará una versión libre y muy graciosa de la original “Aquellos locos bajitos”, para dar paso a la ovación final.
 
Todo el mérito es indudablemente de esta antológica actriz que ha marcado una fundamental referencia en la comicidad femenina, y que ha trabajado junto a símbolos del humor argentino, como Tato Bores y Antonio Gasalla. Además de brillar en cine, teatro y televisión, Gabriela Acher también ha publicado cuatro libros: “La guerra de los sexos está por acabar…con todos”; “El amor en los tiempos del colesterol”; “Si soy tan inteligente… ¿por qué me enamoro como una idiota?” y “Algo sobre mi madre (Todo sería demasiado)”.
 
 
“ALGO sobre mi madre (TODO sería demasiado)
La Casona del Teatro: Av. Corrientes 1975
Sábados a las 21
Entrada General: a partir de $ 45
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Periodista. Amante de mi profesión y feliz de escribir para ABC Cultural.