María José Gabin es una artista más que completa: es actriz, dramaturga, bailarina y posee una inquietud que la ha llevado a probar y a probarse en diferentes disciplinas culturales en las cuales sus trabajos son objeto de excelentes críticas.

Pero en su extensa y variada trayectoria lo que vale recordar no son sólo sus prominentes actuaciones sino también la fuerza y pasión con las que interpretó cada uno de sus personajes.

Para rememorar sus inicios, y también para explayarse sobre sus próximos proyectos, la artista multidisciplinaria conversó con ABC Cultural.

“Bajo un manto de estrellas” debuta el 10 de enero. ¿Cómo es tu personaje y cómo preparaste su composición?

En la obra hay 5 actores que hacen todos los personajes: El Dueño y la Dueña de casa, La visitante y El visitante, la Hija, la Criada, la Enfermera y el Doctor, los 2 policías. Los dueños son Adriana Aizemberg y Héctor Bidonde;  Paloma Contreras hace la Hija y la Criada; Pompeyo Audivert El visitante, el Médico y 1 policía y yo La visitante, la Enfermera y el otro policía. Una de las ideas de la obra es que nadie es quien parece ser y todos quisieran ser otros. El hecho de que los personajes estén nominados como genéricos, sin nombre propio, refuerza esta idea y que el mismo actor haga otros personajes también apoya la confusión que tienen los mismos acerca de su identidad. Es un juego de espejos multiplicados, como en un caleidoscopio. En este sentido los personajes tienen, además del trabajo sobre las situaciones y los diversos sentidos del texto, una composición física, vocal  y gestual que identifica a cada uno.  Fue un trabajo arduo para todos. En ese sentido, intenté traspasar la simple interpretación del texto para entrar en un juego de matices que le dio al personaje, creo, la espesura que el texto demanda.

¿Qué te atrajo de esta obra y de tu rol?

En primer lugar, tener la posibilidad de adentrarme en el mundo de Puig, tan simple y tan complejo. En el caso de esta obra, el humor es de una gran ferocidad y me ha permitido jugar distintas intensidades, algunas menos exploradas por mí. Además de esto, la composición del grupo de trabajo (Manolo Iedvabni y el resto del elenco) me entusiasmó especialmente. Todas son personas que admiro también como profesionales. Y trabajar de nuevo con Pompeyo después de Postales argentinas (1989) es un placer que me debía. Que nos debíamos (jaja)

Además de destacarte en teatro, se nota que sos una persona apasionada del arte en general. ¿Cuánta influencia tuvo tu padre (Pérez Celis) en tus primeros contactos con el arte?

Es claro que el hecho de haber tenido un padre artista y que el arte formara parte de mi vida diaria desde chica influyó en mi formación. Mi propia naturaleza y también la historia personal me llevaron luego a explorar diferentes áreas como la danza, el teatro, el cine, la literatura, la plástica, la música. Y sé que aún otras aparecerán en el futuro. Lo que más me atrae de esta profesión es la posibilidad de explorar mundos y desafíos nuevos.

En una nota de hace unos años, declaraste que eras mejor actriz que cuando comenzaste con Gambas al Ajillo. ¿Cuándo considerás que comenzó ese progreso?

Gambas al Ajillo fue un punto de despegue muy fuerte en mi vida profesional. Allí comenzó realmente todo, a pesar de que ya hacía algunos años que bailaba y actuaba en escenarios de teatros alternativos. Con el correr del tiempo necesité ampliar esa formación con escuelas que no había explorado, métodos de actuación más tradicionales que creo enriquecieron mi trabajo. También la vida fue un constante estímulo para animarme a otras posibilidades expresivas y emocionales.

¿Añorás a algún personaje o circunstancia de la época del Parakultural?

No añoro nada de aquellos años. Sólo los recuerdo con gran cariño. Fueron los años de juventud donde, sumado al advenimiento de la democracia, comencé una parte de mi historia.

En esa época tan complicada para Argentina, ¿tenías conciencia de cuán innovadores eran sus espectáculos o lo percibieron años más tarde?

Bueno, esa época ya no era tan complicada, en todo caso fue de una gran explosión expresiva en muchos ámbitos. Luego de años de no poder hacerlo, se podía hablar abiertamente de muchas cosas que habían estado ocultadas, incluso hasta censuradas.  Y muchos de nosotros estábamos un poco en la inconciencia de la juventud. Sí reconozco que fue una época de gran creatividad, pero fuimos muchos los que participamos. La innovación, si es que la hubo, era parte de todo un colectivo cultural, donde los grupos como El Clú del Clown, La organización Negra, Los Melli, (Alejandro) Urdapilleta, Batato (Barea) y (Humberto) Tortonese y artistas como Ricardo Bartis o Vivi Tellas, entre muchos otros, fueron parte fundamental. Grupos de música, fotógrafos, artistas plásticos. Formamos parte de todo un movimiento que más tarde se identificó con los ’80, con el nuevo teatro. La conciencia de grupo, el humor desenfadado, el salir a la calle tuvo el impulso coyuntural de la época.

¿Pensás que el público todavía te asocia a esa etapa más artísticamente revolucionaria o que también advierte tus dotes dramáticas?

Me identifican mucho con las Gambas, pero también conocen mi trabajo en televisión que es más popular y hay muchos que conocen también mis otros trabajos. Incluso en 2008 fui nominada al ACE como actriz de reparto en Drama por “Cómo aprendí a manejar”, dirigida por Carlos Rivas, así que creo que sí, también se reconocen mis otras dotes.

En estos últimos años, se te nota más a gusto en el teatro y en el cine. ¿Te interesaría volver a la televisión? ¿Por qué?

La televisión es un medio que te da gran popularidad en poco tiempo, te acerca a millones de espectadores. Siempre que el proyecto sea atractivo, me interesa la televisión como medio.  El año pasado hice algunos programas para los concursos del INCAA, donde trabajé con equipos de jóvenes que vienen del cine y que son de un gran estímulo, así que siempre estoy yendo y viniendo.

¿Qué proyectos tenés para el 2013?

El 10 de enero, como dijiste, estreno Bajo un manto de estrellas en La Comedia, y a fines de abril hago mi debut como directora de elenco en una obra que no me pertenece, en el Teatro Nacional Cervantes. Se trata de “Hoy debuta la finada”, de Patricia Zangaro. Luego estamos con mi amigo Gustavo Garzón en un proyecto a futuro para hacer “El Tao del sexo”,  de Ignacio Apolo y Laura Gutman, obra ganadora del premio Casa de las Américas, dirigida por Apolo; pero eso será para después de la obra de Puig. Mientras tanto, sigo con mis proyectos de escritura y con la idea de hacer un guión para cine. En eso sigo trabajando.

 

Para leer sus opiniones, sensaciones y recomendaciones – o el Pasquín de opinión de María José Gabin”, como ella misma lo denomina – pueden ingresar en http://mariajosegabin.blogspot.com.ar/.

 

 

ETIQUETAS
|

Periodista. Amante de mi profesión y feliz de escribir para ABC Cultural.