María Creuza y Toquinho: “La vida es hoy”

(Colaboración especial de Betina Pascar) María Creuza y Toquinho, los máximos exponentes de la bossa nova, están de nuevo en Buenos Aires para brindar un show este viernes 15, a las 21hs, en el Teatro Gran Rex (Avda. Corrientes 857).

Durante la conferencia de prensa que ofrecieron en el Hotel Intercontinental ambos artistas desplegaron su simpatía y no escatimaron elogios al referirse a nuestra ciudad, al tango y al público argentino.

Así, revelaron que en esta oportunidad, “En Concierto”, ofrecerán clásicos como Garota de Ipanema, A felicidade, Chega de saudade y Tarde em Itapoã, entre otras obras, hilvanadas entre relatos y anécdotas. Además, tendrán de invitada especial a la eximia guitarrista paraguaya, Berta Rojas.

Ellos hablan y ríen. Ríen mucho. Y contagian. Dicen que están felices de haber coincidido sus agendas para venir y se les nota. “Eramos muy pendejos la primera vez que vinimos, en los años 70” – cuenta María con desparpajo. Tampoco tiene pudor en comentar que le duele la espalda y que aprovecha sus visitas al país para ver a su médico, el Dr. Furman, y (nos) recuerda que ella está casada con un argentino.

Él no se queda atrás. Se emociona cuando le preguntan por su relación con el tango y abunda en detalles de cómo conoció a Piazzolla, Ferrer, o Troilo. “El tango tiene una fuerza fantástica, una gran potencia” – dice – y ahí nomás arremete con una anécdota que tiene como protagonistas a Vinicius de Moraes y a Piazzolla y finalmente, ante el pedido de los periodistas presentes, se anima a cantar una estrofa de “Yira, yira”.

María Creuza y Toquinho durante la conferencia de prensa en Buenos Aires, acompañados por la guitarrista Berta Rojas.

Ella lo mira con admiración, aunque no siempre se pongan de acuerdo. Para María cantar es su motor, es lo que le da alegría, y todavía siente “cosas” en la panza cuando se presenta frente al público. También le gusta escuchar mucha música, sobre todo la que hace la juventud. El toca la guitarra desde que se levanta. “Tengo una guitarra hasta en el baño” – bromea – pero no escucha música cuando hace otra cosa porque le molesta.

Toquinho y María Creuza consideran que su repertorio sigue vigente, y que eso no es mérito del autor sino de la misma canción que tiene vida propia. Destacaron que la música los une, se sienten afortunados por la amistad que mantienen y por la capacidad para renovarse. Ahora, ya en Buenos Aires, planean disfrutar de la comida (“Unas buenas empanadas con un buen vino rojo”, dirá él), ver amigos, y por supuesto de un público que los espera ansioso. Un público que – según ellos – ama la cultura y respeta mucho al artista. “Un público que ojalá no se canse de nosotros”, refiere María.

Cosa que, definitivamente, parece poco probable ya que Toquinho y María Creuza nos traen mucho más que música: traen alegría y traen esperanza sintetizada en la última frase de él: “Yo nazco cada día. La vida es hoy”.

 

Cobertura Especial para ABC Cultural a cargo de la Periodista Betina Pascar.

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