Por segundo año consecutivo, Iron Maiden volvió a hacer vibrar un estadio en la Argentina con su gira Somewhere Back in Time. En esta oportunidad, fue Vélez Sarsfield y dentro del marco del Quilmes Rock 2009.

El sábado 28 a las 21:00 hs, el estadio apagó las luces y tras pasar en las pantallas gigantes unas imágenes de su tour y un breve discurso de Churchill, estalló con los primeros acordes de High Aces. A partir de ese momento, y durante 1 hora 45 minutos, las más de 42 almas que inundaban el Amalfitani no pararon de vibrar con los acordes del bajo de Steve Harris; las guitarras de Dave Murray, Adrian Smith y Janick Gers y la batería de Nicko McBrain.
 
Por supuesto, Bruce Dickinson merece una mención especial: su voz y su capacidad de showman sigue mostrando porque la banda no fue la misma durante los años en que se alejó. Casi dos horas recorriendo el escenario de punta a punta, vestido como un soldado de la guerra de Crimea y flameando una bandera inglesa para The Trooper (esta vez sin silbidos) o con una máscara de plumas que rememoraba la época faraónica del antiguo Egipto en Powerslave o gesticulando sin parar durante 14 minutos y con una capa negra en Rime of the Ancient Mariner; todo lo necesario para crear una relación de unión con el público que hacía imposible sentirse fuera del show.
 
En cuanto a los temas, la mayoría fueron los mismos de la presentación anterior (tengamos en cuenta que fue dentro del marco de la misma gira, aquella con la que ya llevan 14 meses recorriendo el planeta) y sólo variaron en 5 o 6 canciones. Pero esto no significó en lo absoluto que el show en sí mismo se asemejara al de Ferro de marzo del 2008.
 
Además de los mencionados, la lista incluyó 2 Minutes to Midnight, WrathChild, The Phantom of the Opera, Wasted Years, Iron Maiden, Children of the Damned, Run to The Hills, Fear of the Dark, Hallowed by the Name… hace falta nombrar algo más, hace falta aclarar que con cada una el público estallaba; no, por supuesto que no.
 
Todo fue potencia, adrenalina; una banda que no dejó de demostrar porqué es la número uno del metal y porqué después de un poco más de 30 años de historia, sigue llenando estadios de la manera en que lo hace.
 
Por si todo esto fuera poco, también incluyeron fuego, antorchas, luces espectaculares, una ambientación egipcia (rememorando el CD Powerslave, uno de los principales en los que se basa esta gira que incluye un recorrido de un poco más de su primera década como banda) y por supuesto, al infaltable Eddie, el que apareció en más de una oportunidad y con diferentes formatos: desde una gigantesca momia egipcia que sacaba chispas por los ojos hasta el Eddie cibernético. Monumental, aunque el show finalmente haya sido en Vélez y no en River, como estaba previsto desde un comienzo. 
 
Ya acercándonos al final, después de la primer salida del escenario, los bises estallaron con The Number of the Beast, The Evil than Men Do y para el final, Sanctuary. Como dato de color, a minutos del final, Dickinson anunció que el mes próximo se estará estrenando el film de la banda Flight 666 (sí, una película de cine y no sólo un DVD), y que en dos años más, volverán a este rincón del mundo a presentar un nuevo CD que estarán lanzando el año que viene.
 
No quiero dejar de nombrar que la jornada metalera se había iniciado a las 17:00 con Lauren Harris, la hija del único integrante de la formación original de Maiden; luego los nacionales O´Connor y Horcas y antes del cierre de Maiden, un demoledor Sepultura.
 
Lamentablemente, la mayoría de los que fuimos al show nos perdimos gran parte de esta fiesta aunque llegamos temprano porque la organización para la entrada al estadio dejó bastante que desear. Incluso cuando empezaron a sonar los primeros acordes de Maiden seguía ingresando público, el que hacía bastante más de una hora que estaba haciendo la cola. Como para tener en cuenta para la próxima, muchachos.
 
Ahora sí, los seis gigantes del heavy ya habían cumplido, con un show infernal que se suma a los 6 que ya presentaron en la Argentina -desde el primero en 1992-, y que seguramente será uno más de los que se seguirán agregando a la lista. Porque por supuesto, después de haber visto un espectáculo de Iron Maiden como este, en lo único que se puede pensar es en cómo será el siguiente.    
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Periodista y profesora de Historia. Editora y creadora de ABC Cultural.