19 de diciembre, 2012

25 AÑOS DE RATA BLANCA

25 AÑOS DE RATA BLANCA

Más de tres horas fue el tiempo que la legendaria banda metalera Rata Blanca estuvo en el escenario armado en el Lawn Tennis Club (un lugar atípico para ellos) el 15 de diciembre, fecha en la que además de despedir el año, festejaron sus 25 años de historia.

Encabezados por el guitarrista y líder de la banda Walter Giardino, los cinco jinetes del metal nacional (Adrián Barilari en voz, Guillermo Sánchez en bajo, Fernando Scarcella en batería y Danilo Moschen en teclado) comenzaron la noche con mucho power con “Endorfina”, y siguieron temas como «Mi talismán», «El beso de la bruja», «Aún estas en mis sueños», «El círculo del fuego» y «Lluvia púrpura».

De más está decir que no faltó el espíritu festivo de Barilari, que ya nos tiene acostumbrado a bromas y agradecimientos, y a esa voz que siempre sigue impresionando. Refiriéndose a esta celebración, dejó en claro que «esta es una noche de festejo para nosotros y para ustedes, muchas gracias por estar y larga vida al rock and roll».

También estuvo agradecido Giardino, quien señaló que en 25 años pasaron muchas cosas hermosas, algunas lindas y también alguna traición, pero en definitiva “no somos más que una banda de rock”, dijo, tras lo cual agradeció a las familias, a todos los técnicos y gente detrás de escena que permitió que se llevara adelante el show, y por supuesto al público.

Pero esto fue solo la primera parte. Hacia la mitad del recital, se sumaron tres invitados de honor: el cantante Saúl Blanch, el guitarrista Sergio Berdichevsky y el baterista Gustavo Rowek, todos parte de los inicios hacia 1987, quienes se unieron para tocar “Sólo para amarte”, “Chico Callejeros” y “El último ataque”, ante un público que estalló con los acordes de estos temas del primer álbum de la banda, “Rata Blanca”, de 1988.

Entre solos deslumbrantes protagonizados por la guitarra de Giardino, pasaron temas como «El reino olvidado», «Cuando la luz oscurece», «Guerrero del arco iris» y «Abrazando al rock and roll». Tampoco faltaron algunos solos de los teclados de Moschen (quien además sostuve un duelo con Giardino) y de la batería de Scarcella, y por supuesto, el coro de la gente.

Hacia el final de la noche, ya cerca de la 1 de la madrugada, y un buen rato después de que el guitarrista preguntara si se estaba haciendo demasiado largo el concierto (a los que todo el mundo presente decía que no, obviamente), llegaron los bises: «La llave de la puerta secreta», «Mujer amante» y «La leyenda del hada y el mago», tres clásicos con los que Rata Blanca cerró el año. Un cierre a puro metal, como no podía ser de otra manera.

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Periodista y profesora de Historia. Editora y creadora de ABC Cultural.