La neutralidad imposible, historias argentinas de la Primera Guerra Mundial

Grégoire Champenois nació en Nantes, Francia, en 1980. Pero el destino hizo que viva en Buenos Aires desde el año 2006, ciudad que lo atrapó desde el mismo instante en que la conoció.

Es historiador, magister en Archivística y Cultura por la Université de Versailles (UVSQ) y especialista en Gestión de Patrimonio Cultural de la UBA. Y una de sus pasiones es descubrir y valorizar el legado cultural menos visible.

Esta pasión fue lo que lo llevó a escribir La neutralidad imposible, un libro que plasma lo que significó la Primera Guerra Mundial en Argentina, desde diversos aspectos.

Por un lado, a nivel nacional, contextualizando la situación política, económica y social del país en el momento en que estalla la guerra y narrando sobre el rumbo que se estaba tomando y que se seguiría por esos años en la Argentina.

Y por otra parte -y aquí está lo que marca su gran diferencia-, mediante retratos de la vida cotidiana y trayectos personales: testimonios de vida a los que se pueden llegar a través de fotografías, cartas, periódicos de la época, narraciones familiares, material -en gran parte inédito- que lleva mucho tiempo recolectar y organizar pero que Champenois, lo logró.

Para hacerlo no estuvo solo. Contó con la participación de Agustín Algaze, profesor de Historia de la Universidad de Morón y actualmente docente en las Universidades de Morón y Nacional de La Matanza y coordinador del Instituto y Archivo Histórico Municipal de Morón.

Agustín Algaze se integró al proyecto para participar en la investigación, la redacción y la búsqueda de archivos y fotografías históricas.

La neutralidad imposible cuenta, en definitiva, historias argentinas de la Primera Guerra Mundial, historias atrapantes, de una lectura dinámica y entretenida, y con material fotográfico de la época que es indispensable para entender lo que significó ese momento.

ABC Cultural conversó con Champenois sobre el primer libro que el historiador francés publica como autor principal a través de Olmo Ediciones y contó cómo nace su obra, qué es lo que quiere expresar y todo lo que significa La neutralidad imposible.

– La neutralidad imposible tiene sus inicios en una investigación que conmemoraba el centenario de la Primera Guerra Mundial, ¿cómo se decide a ampliar esa investigación y plasmarla en este libro?

– Durante el año que duró la investigación, encontré mucho material fotográfico y archivístico al consultar centros de archivos, bibliotecas, asociaciones de ex combatientes y descendientes de soldados en Argentina y Europa. A su vez, fui a sacar fotos en museos, iglesias, hospitales entre otros lugares. Hice una selección de documentos antes de entregarlos al Instituto Histórico de la Ciudad de Buenos Aires con quien estaba realizando este proyecto. Rápidamente me di cuenta que todo el material acumulado, más todo lo que se podía encontrar aún, podía plasmarse en un libro.

– ¿Cómo se suma Agustín Algaze al proyecto?

– Con Agustín habíamos trabajado en un proyecto juntos sobre la Operación Cóndor y habíamos formado un buen equipo. Él no sólo aportó material y contenido histórico, sobre todo en lo que refiere al contexto, sino que además sumó su pluma que yo sabía era buena.

– ¿Cuánto tiempo les llevó su elaboración teniendo en cuenta lo trabajoso que puede resultar la consulta y la búsqueda del material en tantos archivos, especialmente lo que se refiere a las historias de vida?

– Reconstruir las historias de vida llevó meses de intercambio con descendientes e instituciones, muchas veces intentando encontrar el hilo de las historias a partir de sólo algunos documentos. Si sumamos a la primera parte de investigación, la segunda parte de edición y recopilación, podríamos hablar de poco más de 1 año. Cada uno tiene además su trabajo durante el día, por lo que la mayor parte del libro salió de largas noches de trabajo e intercambio.

– ¿Por qué el nombre del libro?

– Busqué un título que pueda resumir el libro. La neutralidad argentina fue solamente política. En la calle, era todo lo contrario. Las embajadas convocaban a los conscriptos y estimulaban a los voluntarios. Las comunidades recaudaban dinero y militaban por su país. Los diarios no sólo relataban la guerra, también tomaban posiciones. Las manifestaciones eran numerosas y hubo algunos episodios de gran violencia. Dada la proporción y cantidad de inmigrantes que vivían en el país era prácticamente imposible que sucediera de otra manera. Argentina llegó incluso a hacerse cargo de 200 alemanes retenidos en la isla Martín García durante más de 4 años.

El subtítulo “Historias argentinas de la Primera Guerra Mundial” sirve para mostrar que es un libro que trata de personalizar este gran capítulo del siglo XX en Argentina. Contamos cómo era vivir en esa época, la trayectoria de algunos soldados y cuáles son los monumentos aún presentes en el país, entre otras cosas.

– En el prólogo comenta que espera que el libro refleje en el lector las múltiples sensaciones que tuvieron los autores a lo largo de su elaboración: ¿Cuáles fueron esas sensaciones?

– Al leer los diarios de la época y al investigar las trayectorias increíbles de estos argentinos que iban a cruzar el mundo para combatir en un continente que algunos no habían pisado nunca, descubrimos que la Primera Guerra Mundial fue realmente experimentada en carne y hueso por la sociedad argentina. A su vez, descubrimos un patrimonio cultural increíble constituido por placas, memoriales, colecciones en museos, canciones de tango; algunos monumentos siguen siendo puntos de celebraciones de los colectivos, otros fueron olvidados con el tiempo. Todos cuentan que la crueldad del conflicto acá también dejó profundas secuelas.

– Adentrándonos más en la supuesta “neutralidad argentina”, ¿por qué consideran que el gobierno siempre apostó a dicha “neutralidad”?

– La neutralidad no fue supuesta; fue real en la superficie de la política oficial, la diplomacia y los negocios internacionales. Pero basta con explorar como se desarrollaba la política en un sentido más amplio para ver que la neutralidad era una postura entre otras. De las investigaciones existentes se puede concluir que los gobiernos conservadores y radicales apostaron a la neutralidad por motivos y en contextos diferentes. En el comienzo, se buscó preservar relaciones comerciales con todas las potencias europeas involucradas y traer calma a una sociedad con la mayor proporción de inmigrantes en el mundo. Luego, ya con el radicalismo, el hundimiento de naves de bandera nacional, la entrada de Estados Unidos al conflicto, la crisis económica y la inesperada extensión de la guerra, el gobierno promovió la neutralidad como estrategia para mantener cierta independencia frente al panamericanismo norteamericano y la presión de opositores locales.

– ¿Cómo fue que se seleccionaron las historias de vida que se plasman en la obra?

– Investigamos muchos soldados a través de los diarios, de los archivos, de libros, de las historias familiares. Algunos eran conocidos en esa época como el piloto Vicente Almandos Almonacid que pasó a ser un héroe local. Otros eran soldados sin tanta fama entonces, pero que dejaron su huella en los tantos archivos y monumentos que dejó el conflicto. El criterio principal de selección fue que cada historia tenía que ser atrapante para nosotros para que lo sea para el lector; además quisimos que la muestra reflejara historias muy diversas en cuanto a origen, trayectoria, motivaciones. También se tuvo en cuenta que algunas historias de vida podían ser relatadas por descendientes de los combatientes, dándole voz en el libro a memorias y relatos familiares con una carga histórica y afectiva muy profunda.

– ¿Qué significó para usted recrear cada una de esas historias?, ¿Hubo alguna que le resultó más fuerte?

– Cada una tuvo un significado particular. Cada vez que logré entender un poco más de la trayectoria de un soldado fue una alegría porque recompensaba una gran labor de investigación.  Personalmente, me apasionó reconstruir la historia del multi ganador del Tour de France Lucien Mazan que vivió en Argentina y se consagró campeón en el Velódromo de Palermo. Era originario de la zona de Nantes (Francia) donde nací y crecí. El muere en 1917 y en 1924 se inaugura en Nantes, un velódromo que lleva su nombre, con la presencia de una delegación argentina.

– ¿Cuál es la repercusión que espera que tendrá este libro?

– Primero espero que los lectores disfruten el libro al leer estas historias y encontrarse con todos los documentos, muchos nunca publicados. Después, sería un éxito si el libro logra interpelar al público y hacerlo reflexionar sobre la imagen que tienen formada sobre la participación de la sociedad argentina en la Gran Guerra.

– ¿Está trabajando en algún otro proyecto?

– Todavía no pero dentro de poco espero volver a escribir. No tengo definido un tema en particular pero me apasionan las historias que desaparecieron del mapa dejando huellas materiales e inmateriales.

– Para finalizar: ¿Por qué no es posible la neutralidad?

La neutralidad de un Estado si es posible, de hecho, Argentina la mantuvo hasta el final. Es en una sociedad recientemente inmigrante dónde la neutralidad se vuelve imposible. Ese es el desafío de la historia: ser capaz de cambiar el foco y ver qué es lo que pasaba realmente en la sociedad, en la calle.

 

Datos del libro

Autor: Grégoire Champenois con la participación de Agustín Algaze

Formato: 18 cm ancho x 24 cm alto

Páginas: 132

PVP: 360 pesos

Periodista y profesora de Historia. Editora y creadora de ABC Cultural.