Como parte de la colección de ediciones populares conmemorativas que impulsan la Real Academia Española y la Asociación de Academias de la Lengua Española, “Gabriela Mistral en verso y prosa. Antología” es una compilación de los cuatro libros que la poetisa chilena ganadora del Premio Nobel en 1954 publicó durante su vida. Se trata de Desolación (1922), Ternura (1924), Tala (1938) y Lagar (1954).

A estas obras se suman algunos inéditos poéticos que no logró publicar en vida, entre los que se incluye Poema de Chile y Lagar II y una selección de otros poemas dispersos y textos en prosa, en donde a través de cartas y escritos permiten aproximarse al ámbito privado de esta mujer avocada a la poesía. Además, presenta una bibliografía de la autora, un glosario de voces utilizadas en la novela y un índice onomástico.
 
Editada por Alfaguara, este homenaje a la escritora fue preparado por el académico chileno Cedomil Goic, uno de los principales estudiosos de la poetisa, y se completa con estudios de académicos de diversos países y de especialistas en la obra de la poeta: Gonzalo Rojas (Chile), Carlos Germán Belli (Perú), Adolfo Castañón (México), Bruno Rosario Candelier (República Dominicana), Pedro Luis Barcia (Argentina), Darío Villanueva (España), Santiago Daydí-Tolson (Universidad de Texas), Grínor Rojo (Universidad de Chile), Ana María Cuneo (Universidad de Chile), Mauricio Ostria (Universidad de Concepción), Adriana Valdés (Chile) y Mario Rodríguez (Chile).
 
Esta edición conmemorativa de Gabriela Mistral se suma así a esta colección que recientemente publicó “Antología general” de Pablo Neruda.
 
Para quienes aún no hayan leído ningún poema de la escritora y quieran conocer un poco más de su obra, aquí incluimos unos párrafos de algunas de sus poesías publicadas en Desolación.
 
EL ENCUENTRO
 
   Le he encontrado en el sendero.
No turbó su ensueño el agua
ni se abrieron más las rosas.
Abrió el asombro mi alma.
¡Y una pobre mujer tiene
su cara llena de lágrimas!
 
   Llevaba un canto ligero
en la boca descuidada,
y al mirarme se le ha vuelto
grave el canto que entonaba.
Miré la senda, la hallé
extraña y como soñada.
¡Y en el alba de diamante
tuve mi cara con lágrimas!
 
   Siguió su marcha cantando
y se llevó mis miradas…
 
   Detrás de él no fueron más
azules y altas las salvias.
¡No importa! Quedó en el aire
estremecida mi alma.
¡Y aunque ninguno me ha herido
tengo la cara con lágrimas!
 
   Esta noche no ha velado
como yo junto a la lámpara;
como él ignora, no punza
su pecho de nardo mi ansia;
pero tal vez por su sueño
pase un olor de retamas,
¡porque una pobre mujer
tiene su cara con lágrimas!
 
   Iba sola y no temía;
con hambre y sed no lloraba;
desde que lo vi cruzar,
mi Dios me vistió de llagas.
 
   Mi madre en su lecho reza
por mí su oración confiada.
¡Pero yo tal vez por siempre
tendré mi cara con lágrimas!
 
VOLVERLO A VER
 
    ¿Y nunca, nunca más, ni en noches llenas
de temblor de astros, ni en las alboradas
vírgenes, ni en las tardes inmoladas?
 
    ¿Al margen de ningún sendero pálido,
que ciñe el campo, al margen de ninguna
fontana trémula, blanca de luna?
 
    ¿Bajo las trenzaduras de la selva,
donde llamándolo me ha anochecido,
ni en la gruta que vuelve mi alarido?
 
    ¡Oh! ¡no! Volverlo a ver, no importa dónde,
en remansos de cielo o en vórtice hervidor,
bajo unas lunas plácidas o en un cárdeno horror!
 
    ¡Y ser con él todas las primaveras
y los inviernos, en un angustiado
nudo, en torno a su cuello ensangrentado!
 
Ficha Técnica
 
Título:Gabriela Mistral en verso y prosa. Antología
Compilador: Cedomil Goic
Editorial: Alfaguara
Año de Edición: 2010
Páginas: 854
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Periodista y profesora de Historia. Editora y creadora de ABC Cultural.